LA CULPA

 







La culpa es el sentimiento que nos invade cuando creemos que hemos actuado de forma incorrecta en base a nuestros valores.

Si la escuchas,  muchas veces lo que hace es que te  quedes  apalancand@, anclad@  y que no encuentres el modo de salir de ese sitio tan oscuro.





Los mensajes de la culpa

 

Los  mensajes de culpa forman parte de tu día a día y los tienes  bastante integrados ya que por la  educación recibida , creencias, experiencias que te  han llevado a ser como eres  a día de hoy ,muchas veces “algo dentro de ti ,hace que sientas que todo eso que crees que eres te crea incomodidad ,tristeza ,apatía,  infelicidad , o no sabes muy bien que es, pero algo no termina de encajar en ti y  no consigues actuar de forma coherente contigo mism@s , lo que quiere decir que piensas de una manera y actúas  de otra, esa incoherencia hace que tengas pensamientos recurrentes en forma de culpa.




Si escuchas sus susurros diarios y rumiantes, nos trae mensajes muy valiosos 

Que normalmente conectan con  heridas no sanadas de tu infancia, incoherencia en tu forma de vivir (tu realmente no quieres hacer lo que estás haciendo) y exceso de control. 

 

Por ejemplo:




Por la educación recibida 

 

Es posible que te hayas criado con una educación, diferente a le que tu quieres para tus hij@s, pero debido a que tu mente absorbente en la infancia 0-6 años, va recogiendo  todo lo que está en el ambiente se lo queda, lo interioriza y está ahí para siempre, se queda todo lo positivo y lo negativo, y en base a eso te  desarrollas  y das forma a la    persona que eres  hoy.

Por eso en ocasiones esos pensamientos son heridas no resueltas de la infancia.

 



Las  comparaciones que hacemos:

 

Tiendes a  compararte con otras personas bajo tu punto de vista y tus valoraciones, y si ves que llega a todo, te frustras más.

 

Ahora en este tema, las redes sociales, no ayudan, porque antes  el abanico de las personas con las que te podías comparar era pequeño, ahora es inmenso.





Maternidad -Paternidad cargada de estres y queriendo que tod@s estamos bien .




Otro factor que nos lleva a la culpa es la forma que se vive en estos tiempos la maternidad o paternidad, ya que la vives con mucha sobrecarga:

 

La crianza, el trabajo remunerado, las labores del hogar, las extraescolares de tus hij@s, las comidas, ayudar con los deberes del cole, si tú tienes alguna actividad, los extras que aparecen por el camino, como médicos, reuniones tanto tuyas como las de tus hij@s del cole, o de las extraescolar, un largo etc.…

 

Todo lo quieres   hacer en un ambiente de afecto, respeto, para no dañar a las personas que más quieres.




El exceso de control:

 

Aunque no te des cuenta, tiendes a controlar,  ha querer que las cosas salgan como tú quieres que salgan, que las personas de tu alrededor hagan las tareas que compartís como tu las haces, que cuando estés con tus hij@s,lo hagan como  tú lo  haces y no inviertan tiempo  en lo que tú no lo invertirías, que coman como comen cuando están contigo, etc.…

 


Las expectativas que nos creamos:

 

  

Muchas veces la culpa , viene porque te  pones  tantas tareas , tanta perfección, quieres llegar a tanto, que al final , como ser human@ que eres , no llegas , te frustras , te quedas con la sensación de no ser suficiente , de que no has hecho nada, muchas cosas de la lista  para el día quedan sin tachar.


¿La culpa es negativa ?😔😔😔

 

¿Y si  cambias la perspectiva y la miras desde un punto de vista positivo?

 

 La culpa como cualquier emoción la puedes  validar, escuchar e intentar entender lo que te  está diciendo.

 

Observa: ¿Cuál es  ese pensamiento?

               ¿Qué mensajes te está dando?

 

Quizá  algo qué...

¡Te rechina en tu vida!, ¿Posiblemente te gustaría  cambiar ? ¿No estás aceptando de ti mism@ o de otras personas?,¿No  te gusta, pero lo estás haciendo o aguantando?

 Analiza  que te está diciendo la culpa, valida ese mensaje, esa emoción, ese sentimiento  y enfócate en las soluciones, no te quedes enganchada en el pensamiento de angustia que te provoca la culpabilidad  y que vamos cargando durante años.

 

 

Yo creo que nuestros pensamientos y sentimientos contribuyen a crear situaciones buenas y malas en nuestra vida.

 

 Así pues si cambias la palabra culpa por responsabilidad posiblemente se te  haga más fácil no engancharte  en ese pensamiento, pues cuando aparece la culpa me hago responsable del sentimiento y de las acciones que he realizado, sabiendo que he hecho lo mejor que he podido en ese momento,  válido la emoción, acepto la consecuencia, me responsabilizo y busco soluciones para futuras situaciones similares.

 

 Si eres capaz de darte cuenta del pensamiento  de culpa, ya le estás quitando fuerza, el primer paso para modificarlo es ser  consciente de él, puedes decirle, “te doy las gracias por traer a mí este mensaje, pero ya no lo necesito, decido pensar positivamente y enfocarme en las soluciones” gracias.

 

Posibles soluciones para las  diferentes situaciones que he mencionado  anteriormente:


Por la educación recibida 

 

Dirige la mirada hacia tus padres con compasión, ya que lo han hecho lo mejor que han podido y sabido, y desde ahí, aceptas quien eres, y que tienes en tu código patrones que no te gustaría, acéptalos y decide en cada momento que persona  quieres ser  tu.

¡Ponte en  marcha por ese camino!

 


 

 
Las  comparaciones que hacemos:
 

Normalmente te comparas con las personas que crees que están mejor que tu, y digo crees, porque realmente esa es tu percepción, pero posiblemente estés muy equivocad@, y su realidad sea otra.

También hay personas que crees que están peor  que tú, ¿porqué no te comparas con ellas?

 

Lo mejor es que no te compares con nadie, salvo contigo mism@ y con tu evolución personal, que al fin y al cabo es lo que realmente cuenta y de lo que puedes saber, lo demás solo lo imaginas.


 

Maternidad -Paternidad cargada de estres y queriendo que tod@s estamos bien.


Retomando esta frase:

 

“Todo lo quieres   hacer en un ambiente de afecto, respeto, para no dañar a las personas que más quieres “

 

Eso es imposible, ya que en las relaciones hay que asumir, que en algún momento vamos a dañar, porque es así, somos  personas diferentes que estamos aprendiendo a relacionarnos.

 

Lo importante es reparar el daño(reconocer que te has equivocado, que has actuado de forma incorrecta ,pedir perdón...)y dar ejemplo a nuestr@s hij@s para que ell@s también reparen cuando dañen, porque a lo largo de sus vidas  van a lidiar con muchas situaciones, en las que van a tener que hacerlo.





 El exceso de control:

 

No podes controlar los actos de los demás, solo puedes en la  medida de  lo posible  controlar los tuyos y cómo recibes  las acciones de los demás.

 

Hazte estas preguntas:

 

¿Solo mi manera de hacer las cosas es la buena?

¿Cómo te  sientes de importante para los demás?

¿Qué pasaría si tu no estuvieras ?


¿Está tan mal como lo hace la otra persona? o… ¡No es como yo lo haría pero no está tan mal!

 

Por las expectativas que nos creamos:

 

Organiza, planifica y relativiza, desde la objetividad y la realidad de tu tiempo y tu vida, no como si tuvieras súper poderes, si no, a lo que puedas llegar, cuantas más cosas organizadas con antelación tengas, menos carga mental y más fluidez.

Menús, actividades, tareas, hazte un horario real, y síguelo.

Cuando se te queden cosas sin tachar, haz una lista de las que sí que has tachado.

Te darás cuenta de todo lo que  has hecho y la sensación de insuficiencia irá desapareciendo.


Autocuidarse 

Si tu estas bien, estas nutid@, te sientes importante, te reconoces, te valoras, eres feliz, darás lo mejor de ti, eso cambiará tu vida y tus relaciones.



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