JENGIBRE

 




Jengibre: una raíz que despierta los sentidos


Hay plantas que sorprenden por su aspecto.

El jengibre es una de ellas.

Por fuera parece una raíz sencilla, nudosa y poco llamativa. Pero cuando la cortas, aparece su aroma fresco, intenso y ligeramente picante.

Y detrás de ese sabor tan característico encontramos una planta que lleva siglos formando parte de la alimentación y de los cuidados tradicionales.

Hoy vas a descubrirla un poquito mejor.

Conociendo el jengibre

El jengibre es el rizoma de una planta tropical. Es decir, la parte que crece bajo tierra y que conocemos habitualmente como raíz de jengibre.

Le gustan los ambientes cálidos y húmedos, por eso su cultivo es especialmente habitual en zonas tropicales y subtropicales.

No es una planta que normalmente encuentres creciendo de forma espontánea por nuestros campos, aunque puedes cultivarla en casa si tienes un lugar cálido y protegido.

Y una curiosidad: lo que utilizas en la cocina no es realmente una raíz, sino un rizoma.

¿Para qué puedes utilizar el jengibre?


Para acompañar tu digestión

El jengibre es especialmente conocido por su relación con el bienestar digestivo.

Puede resultar agradable cuando sientes:

pesadez · gases · digestión lenta · sensación de náusea

Una infusión sencilla

Corta unas láminas finas de jengibre fresco.

Añádelas a una taza con agua caliente y déjalas reposar unos minutos.

Cuanto más tiempo lo dejes, más intenso y picante será su sabor.

Puedes tomarlo solo o añadir unas gotas de limón.


Para las náuseas

Este es uno de los usos por los que el jengibre es más conocido.

Puede ayudar a aliviar determinados tipos de náuseas, especialmente las relacionadas con el movimiento.

Si quieres probarlo, prepara una infusión suave con unas láminas de jengibre fresco y tómala poco a poco.

Si las náuseas son frecuentes, intensas o aparecen sin una causa conocida, conviene consultar qué las está provocando.

Para entrar en calor


El jengibre tiene un sabor cálido y ligeramente picante que lo convierte en un ingrediente estupendo para los meses fríos.

Puedes preparar una bebida caliente con:

jengibre + limón + un poquito de miel

Corta unas láminas de jengibre, déjalas infusionar en agua caliente y, cuando la bebida esté templada, añade el limón y la miel.

Una combinación sencilla para disfrutar despacio.

Para acompañar tu bienestar respiratorio

El jengibre también forma parte de preparaciones tradicionales para acompañar el bienestar durante los meses fríos.

Puedes combinarlo con otras plantas aromáticas, como tomillo, y preparar una infusión caliente.

También puedes añadir limón para darle un sabor más fresco.

No necesitas hacer una mezcla complicada. A veces unas láminas de jengibre, agua caliente y un poco de limón son suficientes para disfrutar de una bebida reconfortante.

Jengibre y limón

Una de las combinaciones más sencillas y conocidas.

¿Cómo prepararla?

Corta unas láminas finas de jengibre fresco y déjalas reposar en agua caliente durante unos minutos.

Después añade unas gotas de limón.

Si quieres endulzarla, espera a que la bebida esté templada y añade un poco de miel.

Puedes tomarla caliente o dejarla enfriar y disfrutarla como bebida refrescante.

¿Puedes utilizar jengibre fresco o seco?


Puedes utilizar ambos.

Jengibre fresco

Tiene un sabor más vivo, fresco y picante. Es perfecto para infusiones y para cocinar.


Jengibre seco

Tiene un sabor más concentrado y puedes encontrarlo en polvo o en pequeños trozos.

Para una infusión, utiliza una cantidad moderada porque su sabor puede resultar bastante intenso.

Una pequeña curiosidad


El jengibre no solo sirve para preparar infusiones.

También puedes incorporarlo a tu cocina:

cremas de verduras · arroces · platos asiáticos · repostería · bebidas

Y aquí aparece una de las cosas bonitas de las plantas:

no siempre necesitas utilizarlas como remedio.

También puedes disfrutarlas simplemente porque aportan sabor, aroma y nuevas experiencias a tu alimentación.

Y si quieres cultivarlo

El jengibre necesita calor, humedad y luz, pero sin sol intenso durante muchas horas.

Puedes plantar un trozo de rizoma fresco que tenga algún brote.

Colócalo en una maceta con tierra suelta, dejando los brotes hacia arriba, y mantenlo ligeramente húmedo.

Con paciencia comenzarán a aparecer nuevos tallos.

Tendrás que esperar unos meses para recoger el rizoma, pero observar cómo una pequeña parte de jengibre comienza a echar raíces y hojas puede convertirse en una experiencia preciosa.

Una raíz que nos invita a despertar

El jengibre tiene algo especial.

  • Su sabor no pasa desapercibido.

  • Es intenso.

  • Picante.

  • Cálido.

  • Y quizá por eso puede recordarnos que sentir también es estar vivos.

  • A veces buscamos que todo sea suave y tranquilo.

Pero también necesitamos cosas que nos despierten, que nos hagan sentir y que nos saquen un poquito de nuestra rutina.

Quizá el jengibre nos recuerde que también hay magia en lo intenso.


¿Cuándo puedes recoger el jengibre?


Si lo cultivas en casa, tendrás que esperar varios meses hasta que el rizoma esté bien desarrollado.

Una señal de que se acerca el momento de recogerlo es que las hojas comienzan a amarillear y la parte aérea de la planta empieza a secarse.

Entonces puedes sacar el rizoma de la tierra, limpiarlo con cuidado y dejarlo secar antes de guardarlo.

Si quieres utilizar jengibre fresco durante todo el año, otra opción sencilla es comprarlo y conservarlo adecuadamente en casa.

Un pequeño recordatorio

En algunas personas, el jengibre puede provocar molestias digestivas, especialmente si se toma en cantidades elevadas.

Si tomas medicación habitualmente, tienes problemas de coagulación, estás embarazada o quieres utilizar cantidades concentradas o suplementos de jengibre, consulta antes con un profesional sanitario.

Y ante una molestia persistente o importante, recuerda que una planta no sustituye una valoración médica.

La magia de lo sencillo

El jengibre nos demuestra que una planta no tiene que ser bonita a primera vista para guardar un mundo dentro.

  • Una raíz escondida bajo la tierra.

  • Un aroma intenso.

  • Un sabor que despierta.

Y muchas formas de incorporarlo a nuestra vida.

Conocer las plantas es también aprender a mirar de otra manera aquello que nos ofrece la naturaleza.

Fuentes consultadas

Para elaborar este artículo se han consultado libros especializados de plantas medicinales, alimentación y remedios tradicionales, junto con bibliografía botánica y fuentes sanitarias especializadas.




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