Observar
El primer paso para transformar tus patrones reactivos
La observación es la capacidad de describir objetivamente lo que estamos viendo.
Sin juzgar.
Sin interpretar.
Sin añadir lo que creemos que está pasando.
Porque en el momento en que interpretas…
ya intervienen tus creencias
tu forma de ver el mundo
tu historia
Y eso no siempre coincide con la realidad de la otra persona.
Observar no es lo mismo que mirar
Mirar es automático.
Observar implica presencia.
Para mí, la observación es el primer paso para el cambio, En ti… y en tus relaciones.
¿Qué te permite la observación?
La observación te ayuda a:
identificar momentos importantes del desarrollo
reconocer tendencias y comportamientos
ver quién es realmente la otra persona
entender sus emociones, fortalezas y dificultades
Pero también te abre algo más importante: la puerta a ti mism@
Autoobservación: empezar por ti
Observar no es solo hacia fuera, también es hacia dentro.
Te permite darte cuenta de:
quién eres realmente
qué te gusta y qué no
qué te molesta
cómo reaccionas
por qué reaccionas así
Escucharte por dentro
La observación te ayuda a conectar con:
qué sientes
cuándo lo sientes
dónde lo sientes en tu cuerpo, porque el cuerpo habla.
Y muchas veces… no lo escuchamos.
Tu estado emocional influye en todo
Cómo te sientes influye en:
cómo te hablas
cómo reaccionas
cómo interpretas a los demás
Si estás bien… todo fluye más.
Si estás enfadad@ o saturad@…Es más fácil reaccionar de forma impulsiva
Cuando no observamos
Si no ponemos conciencia, actuamos en automático.
Y después aparecen:
rencor
frustración
sensación de no haber actuado como querías
Y además…
se activa un diálogo interno constante
muchas veces inconsciente
que refuerza esos pensamientos
La autoobservación se entrena
No es algo que salga solo.
Hay que practicarla.
Preguntas para empezar a observarte
Puedes empezar con algo sencillo:
¿Qué estoy pensando?
Alrededor del 90% de los pensamientos diarios son inconscientes.
Y una gran parte, negativos.
Por eso es importante parar… y observar.
¿Cómo me siento? ¿Dónde lo siento?
En la cabeza, estómago, pecho, espalda…
El cuerpo refleja lo que estás viviendo.
¿Para qué tengo esta emoción?
¿Qué me quiere decir?
¿Qué necesito ver o aprender?
¿Cómo está mi mente?
¿Relajada… o saturada?
🌿 Observarte cambia tu forma de acompañar
Cuando empiezas la práctica de la observación poco a poco tendrás:
más control sobre tus pensamientos
tienes más control sobre tus reacciones entiendes mejor lo que te pasa. puedes elegir cómo actuar
Y desde ahí…
puedes acompañar a tus hij@s de otra manera.
Con más calma.
Con más empatía.
Con más conexión.
puedes ir iniciándoles en la práctica de la observación
Nuevas preguntas que empiezan a aparecer
Cuando te observas, algo cambia.
Y empiezan a surgir preguntas como:
¿Soy un ejemplo para ell@s?
¿Cómo actúo yo en una situación parecida?
¿Estoy cooperando o quiero tener razón?
¿Qué tipo de educación hay en mi familia?
¿Confío en ell@s?
¿Les dejo equivocarse?
¿Soy muy protector@?
¿Les doy espacio o intento controlar?
¿Realmente les escucho?
¿Acepto su forma de ser?
Y muchas más…
Para terminar
Gracias a la observación puedes conocer mucho:
sobre ti
sobre l@s demás
sobre tus relaciones
Lo ideal es anotar lo que observas, sin juicio.
Y después, con el tiempo…
sacar tus propias conclusiones
Haz la prueba
Empieza a observar.
Sin cambiar nada al principio.
Solo mirar… de verdad.
Y verás algo curioso:
empiezas a darte cuenta de cosas que antes no veías
RETO 1: ¿Escuchas el ritmo de tu entorno?
Reto 2: Saca los patrones reactivos y mejora tus relaciones

Bravo, sigue así! Me encantan tus post, aprendo muchísimo.
ResponderEliminarMuchísimas gracias , me alegra tus palabras , ayudar es la intención .
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